“Me equivoqué, no debí hacer estas cosas", dijo en un intento por explicar la situación: el test de alcoholemia arrojó un resultado de 1,76 g/l de alcohol en sangre. “Estoy consciente, tengo mis cinco sentidos y estoy bien”, agregó.
Como consecuencia, se procedió a la retención del vehículo y de la licencia de conducir. Además, deberá afrontar una multa que podría alcanzar los 7.200.000 pesos.
El consumo de alcohol al volante afecta el discernimiento, enlentece los reflejos y reduce la atención y la agudeza visual. También puede generar una falsa sensación de seguridad y desinhibición, lo que incrementa considerablemente el riesgo de provocar siniestros viales.
La ANSV está presente todos los días en las rutas con operativos de rutina y patrullajes preventivos, fundamentales para reducir la siniestralidad en el país y concientizar sobre una conducción responsable.