Un fenómeno meteorológico de características extraordinarias mantiene en alerta a los especialistas tras días de seguimiento técnico sobre una formación de swell (mar de fondo) que promete ser histórica para la región. La combinación de factores oceanográficos poco frecuentes ha generado una situación de riesgo potencial para toda la infraestructura costera del sudeste bonaerense.
La investigación realizada por este medio ha detectado un cruce atípico entre corrientes ecuatoriales y corrientes antárticas. Este encuentro, poco frecuente en esta época del año y con esta intensidad, es el motor principal detrás de la formación de un oleaje de gran magnitud.
Este sistema se desplaza acompañado de una profunda baja presión que provocará alteraciones climáticas de suma importancia:
Vientos extremos: Se estiman ráfagas que podrían alcanzar o superar los 120 km/h.
Lluvias copiosas: El acumulado de agua podría sobrepasar los 100 mm en un lapso de pocas horas.
Lo más alarmante de este fenómeno es la carga energética que transporta el mar. Según datos comparativos de fuerza de ola a nivel global, el evento esperado para el 9 de mayo en nuestra costa superará ampliamente a los destinos de surf más extremos del planeta:
Necochea - MDP - Costa bonaerense (Argentina): Se esperan entre 9.000 y 22.000 kJ de energía.
J-Bay (Sudáfrica): Suele registrar entre 1.000 y 9.000 kJ.
Puerto Escondido (México): Oscila entre 400 y 1.100 kJ.
El Zonte (El Salvador): Ronda los 300 a 1.000 kJ.
Ante la inminencia del temporal, puntos neurálgicos del surf y la actividad recreativa como Kikiwai y Waikiki ya han confirmado que no se permitirá el ingreso al agua entre el jueves 7 y el sábado 9 de mayo.
La medida responde a que el peligro trasciende el tamaño de las olas. Según advirtieron desde las instituciones deportivas, se esperan condiciones de extrema peligrosidad:
Corrientes y deriva: Presencia de corrientes muy fuertes y deriva lateral que imposibilitan el control.
Riesgos estructurales: Rebote constante contra piedras y escolleras, sumado a una crecida importante en la línea de costa.
Suspensión de actividades: No habrá clases, alquileres ni actividad recreativa mientras dure el pico del temporal.
La magnitud del swell es tal que se prevén consecuencias incluso en zonas protegidas. "Podemos estar ante el swell más importante del que se tenga registro cercano", indican los reportes. En las zonas de impacto más fuerte, se espera que el oleaje alcance los 8 metros, superando ampliamente lo que la costa está preparada para resistir.