El fantasma del recorte a la Zona Fría vuelve a sobrevolar el sudeste bonaerense. En su búsqueda por reducir el gasto fiscal, la Casa Rosada puso nuevamente en la mira el régimen que otorga descuentos significativos en las tarifas de gas, una medida que genera máxima preocupación en los distritos costeros como el nuestro.
El Régimen de Zona Fría (Ley 27.637) es el que permite que los usuarios de Necochea y Quequén no paguen tarifas "de Capital" cuando el consumo se dispara por las bajas temperaturas.
El descuento: Actualmente, los usuarios residenciales reciben una rebaja del 30% en su factura, mientras que para los sectores más vulnerables (jubilados, pensionados y beneficiarios de planes sociales), el beneficio alcanza el 50%.
El costo de perderlo: Si el Gobierno logra eliminar este fondo fiduciario, las facturas en nuestra ciudad podrían experimentar un salto automático de entre el 40% y el 100%, sumado a los aumentos estacionales ya previstos.
El oficialismo busca retomar un capítulo energético que no pudo pasar en el Presupuesto 2026. La intención es excluir a unos 3 millones de hogares de este beneficio en todo el país, bajo el argumento de que el sistema se "desvirtuó" al incluir zonas que no tienen climas tan extremos.
Sin embargo, para los habitantes del sudeste de la Provincia de Buenos Aires, el argumento climático es indiscutible: el consumo de metros cúbicos para calefaccionar una vivienda en Necochea es sustancialmente mayor al de la zona metropolitana debido a la humedad y la exposición al viento sur.