Lo que comenzó como una investigación tras el estremecedor caso de Dominique Pelicot en Francia, terminó revelando una red global de horror. Bajo el título "Exposing a global rape academy", se denunció la existencia de comunidades donde miles de hombres intercambiaban manuales sobre cómo vulnerar la voluntad de las mujeres mediante el uso de sustancias.
62 millones de visitas: Fue el tráfico registrado solo en el mes de febrero en uno de los sitios principales de la red.
20.000 archivos: La cantidad de videos hallados bajo categorías que hacían alusión a mujeres inconscientes o drogadas.
Comunidad "Zzz": Un grupo de Telegram donde se vendían somníferos sin color ni sabor y se daban instrucciones precisas sobre dosis para evitar que las víctimas despertaran.
La red utilizaba etiquetas específicas para que los agresores pudieran demostrar la efectividad de las drogas aplicadas. Además, para dificultar el rastreo de las autoridades, todas las transacciones de compra y venta de sustancias y contenido se realizaban a través de criptomonedas.
A pesar de que el sitio "Coco" —utilizado originalmente en el caso Pelicot— fue clausurado, la práctica se mudó rápidamente a otras plataformas y grupos de mensajería, evidenciando la dificultad de la justicia para seguirle el ritmo a la delincuencia digital.
Ante este panorama, es vital recordar que existen líneas gratuitas, anónimas y confidenciales para denunciar o pedir asesoramiento:
Línea 144: Atención las 24 horas por violencia de género. WhatsApp: 11-2771-6463.
Línea 137: Asistencia específica a víctimas de violencia sexual. WhatsApp: 11-3133-1000.
Línea 145: Denuncias por trata de personas.