El gremio de los estatales (ATE) puso en marcha este martes un paro nacional que golpea servicios estratégicos y se manifiesta con protestas en distintos puntos del país. Desde la madrugada, los aeropuertos de Bariloche y El Calafate registraron las primeras complicaciones, mientras que en Buenos Aires el foco está puesto en Aeroparque y el predio de Costa Salguero.
La medida es amplia y afecta organismos clave para el funcionamiento cotidiano. Según el gremio, solo se garantizan guardias mínimas en:
Salud: Hospitales y centros de niñez solo atienden urgencias.
Transporte: Controladores aéreos y personal de la CNRT (solo vuelos sanitarios o de Estado).
Control y Fronteras: Aduanas, Migraciones y controles del SENASA en puertos.
Seguridad: Brigadas de incendios forestales y agentes de tránsito.
Educación: El paro de auxiliares mantiene a cientos de escuelas sin clases (incluyendo las de Necochea y Quequén).
Energía: Mantenimiento básico en plantas nucleares.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, no ahorró calificativos para la gestión de Javier Milei. Durante una conferencia de prensa, sostuvo que "la sociedad nos empieza a dar la razón" y que ya se percibe que los recortes sobre el Estado se traducen en una "pérdida de derechos para todos".
"Mientras los trabajadores esperamos respuestas, el presidente se hace el cantante en Israel. Ya no soportamos más las payasadas", disparó Aguiar, advirtiendo que si no hay recomposición salarial, "no habrá paz para el Gobierno".
El reclamo tiene un sustento estadístico que el gremio destaca con preocupación:
Poder adquisitivo: Estiman una pérdida superior al 44% durante la actual gestión.
Inflación: El último acuerdo paritario (firmado por UPCN) ya se ubica 5,4 puntos por debajo de la inflación acumulada.
Impacto por trabajador: Un estudio del Frente de Sindicatos Unidos estima que cada estatal perdió, en promedio, casi 12 millones de pesos en los últimos dos años frente a la suba de precios.
Además de los aeropuertos, hubo concentraciones frente al Servicio Meteorológico Nacional y el INTI. En este último, la protesta es contra el anuncio de la eliminación de 900 funciones operativas.