Se cumple hoy el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, y la Argentina lo recuerda no solo como el líder de la Iglesia Católica, sino como el "porteño de bien" que llevó una visión de justicia social al centro del Vaticano. Bajo el lema de una "memoria agradecida", se multiplican las actividades en todo el territorio nacional y en Roma.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) eligió la Basílica de Luján para el acto central. A las 17:00, el monseñor Marcelo Colombo presidirá una misa con la presencia de toda la cúpula eclesiástica del país. El objetivo es claro: recordar el legado de una Iglesia "cercana y comprometida con los más necesitados", la marca registrada de los 12 años de Bergoglio en la silla de Pedro.
En la Ciudad de Buenos Aires, el foco estará en la Basílica de San José de Flores. Allí, a las 20:00, el arzobispo Jorge García Cuerva —considerado el heredero pastoral de Francisco— presidirá un homenaje en el lugar donde nació la vocación de Bergoglio.
Mural en el Subte: A las 17:00, se inaugurará un mosaico veneciano de la artista Nora Iniesta en la estación Flores de la Línea A, la que Jorge solía usar para viajar al centro.
Olivo de la Paz: En la Plaza Flores se plantará un ejemplar como gesto de unión y concordia.
El Gobierno porteño se suma a los homenajes con una proyección especial en el Obelisco. Desde las 20:00 y hasta la madrugada, se podrá leer la frase "Nadie se salva solo", una de las enseñanzas más potentes de Francisco durante la pandemia, que hoy resuena como un mensaje de vigencia global.
San Juan y Rosario: Las catedrales y parroquias locales organizaron semanas de reflexión y misas especiales para pedir por su eterno descanso.
Roma: En la Basílica de Santa María la Mayor, donde descansan sus restos, el sacerdote argentino Guillermo Karcher encabezará el rezo del rosario y una misa especial para la comunidad argentina en Italia.