Lo que comenzó como casos aislados se ha transformado en una preocupación nacional que ya golpea con fuerza en los establecimientos de nuestra región. Ante la multiplicación de mensajes con amenazas de ataques —que las autoridades vinculan a un posible "reto viral"—, el sistema educativo ha comenzado a implementar medidas drásticas para garantizar la seguridad.
En varios distritos bonaerenses y puntos del país, las autoridades sugirieron una medida inédita: que los estudiantes concurran a clases sin mochilas, portando únicamente los útiles necesarios en la mano o en carpetas transparentes. El objetivo es facilitar el control visual y evitar el ingreso de elementos prohibidos o mensajes que alimenten la intimidación.
A pesar de los esfuerzos por llevar tranquilidad, el impacto en la asistencia es demoledor. Se estima que el ausentismo escolar ha crecido un 60%. Muchos alumnos, organizados a través de grupos de WhatsApp, acuerdan no asistir por temor, una decisión que cuenta con el aval de los padres ante la incertidumbre reinante.
Desde la Dirección General de Cultura y Educación se emitió un comunicado con pautas claras para las instituciones y las familias:
Diálogo institucional: Generar espacios de conversación entre docentes, alumnos y padres para fortalecer los acuerdos de convivencia.
No compartir los mensajes: Las autoridades insisten en que viralizar las amenazas solo genera pánico y estimula a otros jóvenes a repetir la conducta por imitación.
Intervención de inspección: Las escuelas deben dar intervención inmediata a los equipos de inspección ante cualquier indicio de amenaza.
Las investigaciones apuntan a que estos mensajes, que se replicaron en cientos de escuelas en tiempo récord, forman parte de un desafío digital que invita a los alumnos a dejar notas intimidatorias. "El objetivo es generar miedo, pero la respuesta debe ser el fortalecimiento de la comunidad educativa y no el aislamiento", señalaron fuentes del sector.