El Club Atlético River Plate se encuentra en el ojo de la tormenta tras conocerse una denuncia penal por presunto abuso sexual que involucra a personal de la propia institución. El hecho, que habría ocurrido en el área de seguridad, ha disparado un fuerte reclamo de los sectores opositores ante lo que consideran un silencio injustificado por parte de la comisión directiva presidida por Stefano Di Carlo.
Según los datos que trascendieron, la denuncia fue presentada el miércoles 8 de abril en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 45. La víctima sería una empleada del área de seguridad del club y el acusado es, precisamente, el jefe de dicha repartición.
Mónica Ernitz, vicepresidenta de una de las agrupaciones del frente opositor "Primero River", rompió el silencio en radio Splendid y dio precisiones sobre el reclamo que elevaron a la dirigencia:
Falta de respuestas: El lunes 13 de abril enviaron una nota formal pidiendo explicaciones, la cual aún no fue contestada.
Incógnita sobre el protocolo: Ernitz cuestionó si se activó el protocolo de actuación ante casos de violencia de género que el club posee.
Hermetismo: La dirigente señaló que hay "un gran silencio" institucional y que el tema no debe ser minimizado.
Aunque no hubo un comunicado oficial, desde el entorno de la comisión directiva dejaron trascender una versión que busca matizar el hecho. Aseguran que la denunciante:
Había sido cuestionada previamente por reclamos de socios.
Había sido citada a una reunión por una posible sanción disciplinaria.
Según esta versión, el contacto físico denunciado habría sido "un gesto" al finalizar un partido y no un acto de abuso.
"No es solo un tema de mujeres", sentenció Ernitz, poniendo el foco en la responsabilidad institucional de los clubes ante denuncias de este tipo. El caso pone a prueba la eficacia de los departamentos de género de las entidades deportivas, que muchas veces chocan con las estructuras jerárquicas y los intereses políticos internos.
Por ahora, la Justicia deberá determinar la veracidad de los hechos, mientras los socios de River aguardan una palabra oficial que clarifique la situación de los empleados involucrados.