El juicio por el femicidio de Magalí Vera llegó a su punto de máxima tensión emocional y jurídica. Este lunes, antes de que el tribunal pasara a deliberar, Héctor Javier Cerfoglio hizo uso de su derecho a las "últimas palabras". Desde su lugar de encierro y a través de una pantalla de Zoom, el hombre acusado de propinarle una feroz golpiza y terminar con la vida de su esposa en el río, ensayó un discurso cargado de declaraciones de amor que chocan de frente con las pruebas forenses.
"Lo que tengo para decir es... quiero pedir disculpas primero y principal a mi hijo Benjamín por esa madrugada de dolor inmensa que le produje a muchas personas", comenzó diciendo Cerfoglio, para luego centrarse en su vínculo con la víctima: "Quiero dejar en claro que yo la amé, la amaba y la amaré toda mi vida a Magalí. Fue la mujer de mi vida, la madre de mi hijo. La amaba con toda mi alma y nunca quise que terminaran así nuestras vidas".
Tras las palabras del imputado, las cartas quedaron sobre la mesa. Las estrategias de las partes mostraron un abismo de diferencia:
La Fiscalía: Solicitó la pena de reclusión perpetua. Para el Ministerio Público, no hay dudas de que se trató de un homicidio cuadruplemente calificado (vínculo, ensañamiento, alevosía y violencia de género). Se apoyaron en el informe del médico Fabio Gabriele, que confirmó una golpiza brutal una hora antes del hallazgo del cuerpo, y en los videos de las cámaras de seguridad que cercan al acusado.
La Defensa: En una maniobra que busca reducir drásticamente la condena, pidió que Cerfoglio sea sentenciado apenas por intento de homicidio, intentando despegar la agresión del desenlace fatal en las aguas del río.
A pesar de las palabras de Cerfoglio asegurando que "soñaba con ella todos los días", el debate oral dejó al descubierto una realidad mucho más oscura. Las amigas de Magalí fueron contundentes al declarar que la joven ya les había advertido: "Javi no es lo que ustedes piensan".
Esa advertencia, sumada a la reconstrucción técnica de los movimientos en la calle 50 durante la madrugada del crimen, debilitan la postura de la defensa y refuerzan la hipótesis de un plan criminal ejecutado con total frialdad.
Con la audiencia de hoy, la jueza dio por concluido el debate. El destino de Javier Cerfoglio ya está en manos del Tribunal Criminal Nº 1. La lectura del veredicto y la sentencia final ha sido programada para el próximo lunes 13 de abril a las 11:15 horas.
Ese día, Necochea sabrá si el pedido de justicia por Magalí Vera se traduce en la pena máxima para el hombre que, hasta el último segundo, intentó disfrazar de tragedia accidental lo que la justicia investiga como un femicidio brutal.