Momentos de tensión y preocupación se vivieron durante la tarde de ayer en la intersección de las calles 90 y 67, luego de que una parte de la estructura de una vivienda cediera y se derrumbara repentinamente.
A pesar de las intensas condiciones climáticas que mantienen en vilo a toda la ciudad de Necochea, las autoridades se apresuraron a aclarar un dato fundamental para la tranquilidad de los vecinos: los primeros indicios señalan que el colapso no habría sido provocado por el fuerte temporal.
Tras el aviso de emergencia, una dotación del personal de Defensa Civil se hizo presente rápidamente en el domicilio afectado. Los agentes llevaron a cabo una inspección del lugar para evaluar los riesgos estructurales del resto del inmueble y asegurar el perímetro.
Según se informó oficialmente, los propietarios de la vivienda resultaron ilesos y ya se encuentran en contacto directo con el área de Desarrollo Social del municipio, desde donde recibirán el acompañamiento y la contención necesaria frente a los daños sufridos.
Actualmente, el hecho es materia de investigación y se aguardan las pericias correspondientes para determinar con exactitud cuáles fueron las fallas o causas que provocaron la sorpresiva caída de la estructura.