Los bolsillos siguen sintiendo el impacto y los números de la economía real no muestran señales claras de reactivación. El consumo privado en Argentina registró en febrero de este año una caída del 1,9% en comparación con el mismo mes de 2025.
Los datos se desprenden del Índice de Consumo Privado (ICP-UP), un informe elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP). Con este resultado, el indicador marca su tercer mes consecutivo de contracción interanual y acumula una baja del 1,7% para el primer bimestre del año, aunque presentó una leve suba del 1,1% en la medición mensual respecto a enero.
El informe de la UP detalla cómo impactó esta retracción en los diferentes sectores de la economía, mostrando un freno generalizado con una única y llamativa excepción:
Alimentos (Carne): Fue uno de los sectores más golpeados. El consumo de carne vacuna mostró un fuerte descenso del 14,7% interanual en enero, mientras que las ventas de carne aviar bajaron un 11,5%.
Vehículos: El patentamiento de automóviles registró una disminución del 3,4% respecto al año previo.
Tarjetas de crédito: El estudio advierte una pérdida de dinamismo en el crédito. Las compras con plásticos aumentaron solo un 5,8% interanual en febrero. Para tomar dimensión de este freno: durante todo el 2025 este rubro había crecido a un ritmo del 51,6%.
Recreación y turismo: El sector mostró claras señales de estancamiento hacia el cierre de la medición, evidenciando caídas en el consumo en patios de comida y en la asistencia a cines.
La gran sorpresa: En la vereda opuesta a la crisis general, la venta de motocicletas experimentó un boom absoluto, incrementándose un 72,3% en la comparación interanual de febrero.
Asimismo, la baja general en el consumo se vio reflejada directamente en las arcas del Estado: la recaudación del IVA cayó un 3,5% interanual al descontar el efecto de la inflación.