Un peritaje informático de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) arrojó resultados determinantes en la causa por el criptoactivo $LIBRA. El informe detectó comunicaciones directas entre el presidente Javier Milei y el lobista Mauricio Novelli minutos antes y después del lanzamiento del token. Los registros telefónicos contradicen la versión inicial del mandatario, quien había asegurado que su participación fue una “promoción desinteresada” y que desconocía a los responsables del proyecto.
El análisis de los dispositivos de Novelli reveló al menos cinco contactos telefónicos el 14 de febrero de 2024, coincidiendo con el momento en que Milei publicó en X el código para adquirir el activo. Según los peritos Nikiel y Nolte Polledo, hubo un intercambio de mensajes y llamadas en ambas direcciones justo antes del anuncio.
La actividad se intensificó tras el desplome del valor de la criptomoneda. El peritaje detectó más de veinte contactos durante la madrugada del 15 de febrero entre Novelli, el Presidente y su hermana, Karina Milei. En esos diálogos se habría delineado la defensa pública del Ejecutivo. El diputado Maximiliano Ferraro precisó que en esas comunicaciones se coordinó “qué responder y qué callar”, desarticulando el argumento oficial de que no existía un vínculo previo con los organizadores de la maniobra.
La Justicia también puso el foco en un presunto plan para ocultar pruebas. El informe recuperó mensajes de Novelli a su socio donde le ordenaba: “Llevo eso para allá, pero borrá”. Estas maniobras ocurrieron días antes de los allanamientos a cajas de seguridad que fueron halladas vacías. Los investigadores sospechan ahora que el código de 44 caracteres difundido por el mandatario no fue “copiado de Internet”, como sostuvo Milei, sino provisto directamente por el entorno de Novelli y el empresario Hayden Davis.
Mientras la causa avanza en Comodoro Py, el fiscal Eduardo Taiano analiza la existencia de un “acuerdo confidencial” que vincularía al entorno presidencial con la estrategia de difusión de $LIBRA. La detección de estos metadatos y contactos agendados pone en jaque la postura de los empresarios involucrados, quienes habían calificado su participación como “nula”. El peritaje confirma un flujo de comunicaciones constante que pone al despacho presidencial en el centro de la coordinación del polémico lanzamiento.