El inicio de la segunda semana de marzo trajo consigo un fuerte sacudón para la economía mundial. Las principales bolsas de Europa y Asia operan con marcadas caídas generalizadas, arrastradas por la escalada del conflicto en Medio Oriente (que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán) y el consecuente disparo en los precios internacionales de la energía.
El temor a un desabastecimiento global generó un clima de aversión al riesgo que impactó de lleno en los tableros, tiñendo de rojo las pantallas de los principales centros financieros del mundo.
El mal clima en los mercados se acentuó ante la violenta disparada de los precios del petróleo, que superaron holgadamente la barrera de los US$100 y alcanzaron su nivel máximo desde la invasión de Rusia a Ucrania en 2022.
El pánico inicial llevó los precios a picos alarmantes antes de encontrar una leve moderación:
Crudo Brent (referencia europea): Llegó a trepar hasta la zona de los US$120. Luego se moderó para cotizar a **US$105,5**, marcando un alza del 13,8%.
Crudo WTI (referencia en EE.UU.): También rozó los US$120 y bajó posteriormente a **US$102,9**, lo que representa una suba del 13,3% respecto al último cierre.
La leve moderación en estos valores récord está atada a la expectativa de que el Grupo de los Siete (G7) decida este mismo lunes liberar coordinadamente sus reservas de petróleo. Esta medida de emergencia buscaría compensar el cierre de la circulación en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita cerca del 20% del crudo mundial.
En paralelo, el precio del gas europeo no dio tregua: se disparó por encima del 15% ante la amenaza a las exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde el Golfo Pérsico. El contrato de futuros TTF holandés aumentó hasta los 61,7 euros por megavatio hora.
El impacto del shock energético se sintió de inmediato en la apertura de los mercados internacionales, profundizando las pérdidas que ya se venían registrando desde el estallido del conflicto:
Madrid (Ibex 35): Lideró las caídas cediendo un 3,22% (quedando por debajo de los 17.000 puntos y acumulando una pérdida del 10% en poco más de una semana).
Milán: -2,79%
Índice Euro Stoxx 50: -2,76%
París: -2,72%
Londres: -2,71%
Fráncfort: -2,51%
Seúl: Sufrió el mayor derrumbe de la región con un -5,96%.
Tokio: Terminó la sesión con una fuerte caída del -5,24%.
Hong Kong: -1,35%
Shanghái: Tuvo el retroceso más moderado, cerrando en -0,67%.