De los chats y audios recuperados en los celulares secuestrados en la causa por el crimen de Bautista Coronel frente al casino surgen conflictos previos entre los adolescentes involucrados, mientras que la fiscalía ya pidió elevar el caso a juicio.
Esa información forma parte de las pericias realizadas sobre los dispositivos móviles. De acuerdo con ese material, incorporado al expediente judicial, la disputa habría comenzado por el reclamo de una gorra y por diferencias surgidas en un episodio con otra adolescente.
Mientras tanto, la fiscalía pidió elevar a debate oral la causa por el brutal asesinato. Ahora el expediente quedó en manos del juzgado de Garantías, que le dio traslado a la defensa para que se expida antes de definir si el caso avanza a la etapa de debate oral.
Según confirmó la fiscal de la causa, Verónica Posse, uno de los tres adolescentes acusados -el único punible, de 16 años- continúa detenido con prisión preventiva en el Centro Cerrado de Batán. Hace aproximadamente un mes, la Justicia rechazó un pedido de la defensa para que él tenga un régimen de detención más flexible.
Los otros dos implicados, ambos de 15 años y, por lo tanto, no punibles, siguen sometidos al proceso con medidas cautelares, pero no están detenidos. En su caso interviene el Servicio Local de Promoción y Protección de Derechos del Niño.
Los tres adolescentes están imputados por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, una figura prevista en el artículo 80 del Código Penal.
La investigación sostiene que el joven de 16 años fue quien provocó la herida fatal. De acuerdo con la reconstrucción de la fiscalía, los otros dos participaron en la secuencia previa al ataque: uno levantó un cuchillo y se lo entregó al otro, que finalmente se lo pasó al agresor. Toda la escena quedó registrada en un video grabado con un celular.
Durante la causa se realizaron pericias sobre los cuchillos secuestrados, aunque no se obtuvieron muestras de ADN. También se analizaron varios de los celulares incautados, de los que se extrajo información parcial previa al homicidio.
El adolescente de 16 años declaró al inicio de la investigación, en el primer llamado a indagatoria, donde hizo “un relato parcial del día del hecho y mencionó conflictos previos”, además de señalar con quién estaba acompañado. Sin embargo, cuando la calificación legal se agravó, decidió guardar silencio.
En paralelo, aún resta realizar la pericia sobre el celular de la víctima. Ese análisis requiere un software especial y está previsto recién para junio en la ciudad de La Plata.