Una auditoría sobre la administración de bienes públicos en la costa de Necochea y Quequén, que publicó Diario4V, confirma un diagnóstico que distintos sectores vienen señalando desde hace años: las irregularidades en las concesiones no responden a errores puntuales, sino a un patrón sostenido durante la gestión del intendente Arturo Rojas. El informe describe un esquema donde la falta de competencia, la opacidad administrativa y la ampliación de beneficios extraordinarios para privados se repiten con una frecuencia que difícilmente pueda atribuirse al azar.
El dato más contundente es la anomalía del “oferente único”: de nueve activos estratégicos licitados desde 2020, ocho tuvieron un solo participante. Esta situación, lejos de reflejar desinterés del mercado, sugiere procesos diseñados para desalentar la concurrencia. A ello se suma una estructura de canon que, desde 2025, extendió plazos hasta 40 años y otorgó bonificaciones del 90% durante las primeras quince temporadas, garantizando una rápida capitalización privada y un retorno mínimo para el municipio.
La auditoría también detecta sociedades creadas poco antes de las licitaciones, con capitales mínimos, sin empleados y con antecedentes administrativos irregulares. En uno de los casos más emblemáticos, una firma inicialmente rechazada por incumplimientos formales fue aprobada semanas después sin cambios sustanciales, lo que refuerza la sospecha de direccionamiento. Este tipo de maniobras se repite en distintos expedientes de la gestión Rojas.
Otro elemento recurrente es la coexistencia de roles entre proveedores municipales y concesionarios de espacios costeros. Empresas con contratos directos con el Estado local habrían recibido beneficios excepcionales en materia de controles, sanciones y acceso a balnearios. En algunos casos, incluso se habrían omitido publicaciones obligatorias en el boletín oficial, una práctica que se ha vuelto habitual durante esta administración.
El informe también describe un funcionamiento interno marcado por la “puerta giratoria”: funcionarios que participaron en debates legislativos sobre los pliegos luego pasaron a ocupar cargos clave en las mesas evaluadoras, mientras áreas sensibles quedaron bajo la órbita de vínculos familiares. Esta estructura, consolidada durante la gestión Rojas, debilita la independencia de los controles y concentra la toma de decisiones en un círculo reducido.
A ello se suma un proceso de concentración empresarial que avanza sobre los activos más valiosos de la costa mediante licitaciones sin competencia. Investigaciones periodísticas señalan que un mismo entramado económico logró posicionarse en balnearios históricos, predios emblemáticos y espacios de alto valor turístico, como por ejemplo el Casino de Necochea
Finalmente, el análisis económico revela ingresos subestimados, valorizaciones artificialmente bajas y una “urgencia fiscal” utilizada para justificar la transferencia acelerada de patrimonio público. Para los auditores, el patrón es claro: durante la gestión de Arturo Rojas, la política de concesiones se convirtió en un mecanismo que prioriza la concentración privada por sobre el interés colectivo.