La jornada de protesta de este miércoles frente al Congreso, en el marco del debate por la reforma laboral, terminó envuelta en fuertes cuestionamientos hacia el operativo de seguridad. Diversas organizaciones y manifestantes denunciaron que los incidentes no fueron producto de la movilización, sino que se originaron por la acción de infiltrados policiales que irrumpieron entre la multitud y comenzaron las agresiones.
Según relataron participantes de la marcha, la concentración se desarrollaba de manera pacífica hasta que un grupo reducido, identificado luego como personal de fuerzas de seguridad encubierto, inició empujones, rotura de vallados y provocaciones directas hacia otros manifestantes. Minutos después, efectivos uniformados avanzaron con balas de goma, gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
"POLICÍAS"
— Tendencias Mundiales (@porqetendencias) February 11, 2026
Porque, faltando una hora para el inicio de la marcha, un grupo de efectivos policiales comenzó a tirar molotovs a sus propios compañeros por orden de Patricia Bullrich para evitar que la gente asista a la movilización pic.twitter.com/2n8vQkx7Sy
Vecinos de la zona, trabajadores que se habían acercado a la protesta y jubilados que participaban de la convocatoria denunciaron haber sido reprimidos sin advertencia previa. “No preguntaron nada, tiraron directamente”, relató una mujer que vive a pocas cuadras del Congreso y que quedó atrapada en medio del operativo. Otros testimonios coinciden en que la policía actuó de manera indiscriminada, incluso contra personas que intentaban retirarse del lugar.
Las organizaciones convocantes repudiaron lo ocurrido y señalaron que la presencia de infiltrados tuvo como objetivo justificar una represión que, aseguran, ya estaba planificada. También reclamaron la identificación de los agentes involucrados y la revisión completa del operativo.

Mientras tanto, legisladores de la oposición pidieron explicaciones al Ministerio de Seguridad y exigieron que se esclarezca quién dio la orden de avanzar contra una movilización que, hasta el inicio de los disturbios, se desarrollaba sin incidentes.
La jornada dejó un saldo de heridos, detenciones y un clima de fuerte malestar social en torno al tratamiento de la reforma laboral, que continúa generando tensiones tanto dentro como fuera del Congreso.