Las pantallas se tiñeron de rojo y el mensaje de la City es claro: la confianza se rompió. Tras semanas de euforia, el mercado castigó con dureza las últimas decisiones del equipo económico, borrando las ganancias del inicio de año.
El "Fantasma" del INDEC: La intervención de Caputo en el organismo y la renuncia de Marco Lavagna cayeron pésimo. Los inversores perdonan recesiones, pero no toleran que se toquen los termómetros de la inflación.
Sin crédito externo: La confirmación de que Argentina no volverá al mercado de deuda, apostando a "vender activos del Estado" para pagar vencimientos, generó incertidumbre sobre la sostenibilidad financiera.
El golpe fue brutal en Wall Street. Bioceres se hundió un histórico 33%, arrastrada por problemas legales y el clima local. Globant y las energéticas como Vista también sufrieron fuertes retrocesos, mientras el Riesgo País volvió a cruzar la barrera de los 500 puntos.
¿El veredicto? No parece una simple "toma de ganancias". Es un límite institucional que el mercado le marca al Gobierno: sin transparencia y sin hoja de ruta financiera clara, no hay "luna de miel" que aguante.