Ya no se trata solo de generar una imagen estática; esta tecnología crea entornos "jugables" que responden a controles tradicionales, permitiendo al usuario caminar por un bosque surrealista o una ciudad futurista segundos después de haberla imaginado.
El corazón de Project Genie es la fusión de dos potencias de Google: el modelo Genie 3 (especializado en simulación visual) y la familia Gemini (encargada de interpretar el lenguaje).
De Texto a Mundo: El usuario describe el escenario y la IA lo construye cuadro por cuadro.
Navegación Real: Utiliza un sistema de generación autorregresiva. Esto significa que mantiene la coherencia visual, la profundidad y la perspectiva mientras el jugador gira, avanza o retrocede, tal como en un videojuego real.
Edición Instantánea: Permite agregar objetos o cambiar el estilo visual sin escribir una sola línea de código.
Aunque la demostración fue impresionante, Google aclaró que es un prototipo en etapa temprana.
Limitaciones: Por ahora, los mundos tienen una coherencia visual de alrededor de un minuto y las físicas (gravedad, choques) pueden comportarse de manera errática.
El Objetivo: No busca reemplazar a motores gráficos potentes como Unreal o Unity, sino ofrecer una herramienta de creación rápida. Para los desarrolladores, esto significa poder visualizar una idea en segundos antes de empezar a programarla.
Democratización del desarrollo: Especialistas señalan que esta tecnología podría permitir que personas sin conocimientos técnicos creen sus propias experiencias interactivas, abriendo un debate sobre el futuro rol de los diseñadores y la propiedad intelectual.