Minutos después de que el futbolista del Galatasaray publicara un furioso descargo tratándola de “mitómana” y asegurando que cortaba todo vínculo, la empresaria redobló la apuesta exponiendo capturas de pantalla de sus conversaciones privadas para desmentirlo.
La chispa que encendió esta nueva batalla mediática fue un texto lapidario publicado por Icardi. En él, el delantero fue contundente respecto a su postura sobre su ex esposa:
Ruptura total: Sentenció que “NUNCA retomaría ningún tipo de diálogo ni vínculo” con ella.
La frase más dura: Aseguró que Wanda “jamás será familia”, intentando marcar una distancia definitiva.
Acusación: La calificó de mentirosa compulsiva al usar el término "mitómana".
Lejos de quedarse callada, Wanda Nara utilizó sus historias de Instagram para mostrar su "versión de los hechos". Publicó capturas de chats donde, a pesar de la censura parcial, se dejaban leer intencionalmente ciertas palabras y fechas que contradicen la indiferencia que Icardi proclama públicamente.
Los momentos clave revelados en los chats:
El llamado "escolar": Wanda mostró una llamada perdida del 19 de noviembre al mediodía. Su respuesta pública fue irónica: “Mis hijas en el colegio en este horario”, sugiriendo que el intento de comunicación era hacia ella y no hacia las niñas.
La insistencia de Año Nuevo: La segunda captura expuso la actividad del futbolista durante las fiestas. Se observan mensajes eliminados, tres videollamadas y dos llamadas de voz perdidas.
El reclamo: Finalmente, se lee un mensaje de texto de Icardi: “Feliz año nuevo. Éxitos”, seguido de un reproche por no haberle atendido el teléfono