La rápida propagación de las llamas, alimentada por la acumulación de pasto seco y resaca de pinos, exigió un despliegue coordinado que se extendió por varias horas.
El trabajo mancomunado de diversas fuerzas fue determinante para evitar una tragedia mayor en una zona de frondosa arboleda:
Fuerzas intervinientes: Trabajaron la Unidad Forestal de Defensa Civil, dotaciones del Cuartel de Bomberos de Necochea y voluntarios de la Cruz Roja Argentina en modo preventivo.
Viviendas salvadas: Los brigadistas lograron proteger con éxito una casa quinta ubicada en el foco del incendio y evitaron que el fuego alcanzara una avícola sobre la calle 91.
Sin víctimas: El reporte oficial confirmó que no hubo personas heridas ni personal de emergencia afectado durante las tareas de extinción.
El apoyo de los ciudadanos y entidades privadas resultó estratégico para contener el avance del fuego:
Acceso a agua: Propietarios de una quinta frente al predio de Poulsen y vecinos del barrio lindero facilitaron fuentes de agua para las unidades de ataque.
Complejo Poulsen: Los responsables del predio utilizaron sus propios recursos hídricos para frenar las llamas sobre la calle 110 bis, minimizando los daños materiales.
Defensa Civil reiteró que las condiciones del suelo —con pastizales secos y malezas— configuran un escenario de peligro extremo. Ante esto, el organismo emitió un comunicado terminante:
Prohibición total: Las quemas para limpieza de terrenos o eliminación de residuos están estrictamente prohibidas en todo el distrito.
Método seguro: La única vía permitida para la prevención es el desmalezamiento mecánico y el retiro físico de desechos.
Responsabilidad: Iniciar fuego, sea por negligencia o intención, representa un riesgo inadmisible para la integridad pública.