La Justicia Federal procesó a los anestesistas Hernán Boveri y Delfina Lanusse en el marco de la causa denominada "Propofest". La investigación se centra en la sustracción de insumos críticos del sistema público de salud para su posterior utilización en fiestas y reuniones sociales.
"Se ha acreditado la existencia de un plan destinado a la sustracción de sustancias cuya custodia les había sido confiada por su función", sostiene la resolución judicial. Según el expediente, los profesionales desviaban ampollas de propofol y otras drogas anestésicas de los hospitales donde prestaban servicio.
La resolución enfatiza el peligro generado por la administración de estos fármacos fuera del ámbito clínico. "El suministro de sustancias de uso exclusivo hospitalario en ámbitos privados representa un riesgo gravísimo para la vida y la salud pública", remarcó el magistrado al fundamentar el procesamiento.
La investigación incluyó el análisis de videos y chats donde se coordinaba el uso recreativo de los anestésicos. "Utilizaban los fármacos para generar estados de sedación en contextos ajenos a cualquier tipo de protocolo médico o asistencial", detalla el fallo sobre el comportamiento de los acusados en los eventos denominados "Propofest".
El juez dispuso un embargo de 50 millones de pesos sobre los bienes de cada uno de los involucrados. Ambos profesionales enfrentan cargos por malversación de caudales públicos y suministro infiel de medicamentos, mientras se tramita la suspensión preventiva de sus matrículas para ejercer la medicina.