El actor Robert De Niro encabeza un ambicioso desarrollo turístico en la playa Princesa Diana, en Barbuda, con un complejo de 162 hectáreas y más de tres kilómetros de costa. La propuesta apuesta por baja densidad, privacidad y servicios de alta gama, buscando posicionar a la isla como un destino exclusivo del Caribe.
El primer paso fue la apertura de Nobu Barbuda, que anticipó la llegada de un proyecto mayor: Nobu Beach Inn, previsto para 2027. Este hotel boutique incluirá 36 habitaciones distribuidas en 17 villas, además de club de playa, áreas de fitness, espacios de bienestar y gastronomía a cargo de la marca.

El plan residencial contempla 25 casas con acceso directo al mar, de hasta 557 m², con servicios integrales y posibilidad de integrarse a un sistema de alquiler administrado. También se suman 23 complejos individuales y siete quintas, todos frente a la playa. Los valores van desde USD 7 millones por una hectárea en The Beach Club Villas hasta USD 15 millones por lotes de seis hectáreas en The Beach Club Estates.
La estrategia prioriza la preservación ambiental y la tranquilidad del entorno. Según The Beach Club, el objetivo es mantener un ambiente discreto y relajado, coherente con la identidad de Barbuda. La casa club para propietarios ofrecerá piscina, restaurante, bar, cabañas y servicios orientados al bienestar.
El desarrollo ganó impulso tras la inauguración del Aeropuerto Internacional Burton-Nibbs en 2024, que facilita el arribo de vuelos comerciales, privados y helicópteros. Esto permite visitas cortas desde Antigua —a solo 90 minutos— y favorece la llegada de potenciales inversores.
Aunque la isla sigue siendo un destino poco transitado, la presencia de Nobu y el avance de nuevas residencias anticipan un crecimiento sostenido. El proyecto busca equilibrar confort, sustentabilidad y protección del carácter natural que atrajo a De Niro hace tres décadas, consolidando a Barbuda como un refugio exclusivo sin perder su esencia.