El Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) aprobó el cierre de 14 Agencias de Extensión Rural en Buenos Aires y Córdoba, una decisión que incluye a la sede de Necochea y a otras cercanas como Lobería, Balcarce y San Cayetano. La medida quedó formalizada en el Acta Nº 612, en el marco del proceso de reorganización interna que impulsa la conducción nacional del organismo.
La resolución afecta a unidades de los Centros Regionales Buenos Aires Norte, Buenos Aires Sur y Córdoba. En la región sur bonaerense dejarán de funcionar las agencias de Laprida, Lamadrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Mayor Buratovich y Saladillo. En Buenos Aires Norte se cerrarán Vedia y Rojas, mientras que en Córdoba se eliminarán las sedes de Oncativo, La Carlota y Ucacha.
El cierre de estas dependencias se suma a otros diez ya oficializados, entre ellos la agencia de Sáenz Peña en Chaco y la disolución del Centro Regional INTA AMBA. Según la “Propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos”, el plan total prevé la eliminación de 48 agencias en todo el país, lo que reduciría la estructura territorial de 299 a 252 unidades.
La reorganización también contempla la venta de más de 42.000 hectáreas de campos experimentales, la unificación de centros regionales y la eliminación de líneas de trabajo. La conducción del organismo sostiene que el objetivo es optimizar recursos y fortalecer áreas estratégicas, aunque el Consejo Directivo expresó reparos sobre la viabilidad del plan de retiros voluntarios por falta de garantías presupuestarias.
Las Agencias de Extensión Rural han sido históricamente el nexo directo entre la investigación científica y los productores, especialmente pequeños y medianos. Su cierre genera incertidumbre sobre la continuidad de la asistencia técnica, la transferencia de conocimiento y el acompañamiento territorial que el INTA brinda desde hace décadas.
Con esta decisión, la sede de Necochea queda incluida en un proceso de ajuste que redefine la presencia del organismo en la región y abre interrogantes sobre el futuro del apoyo estatal al sector agropecuario local.