lunes 06 de abril de 2026 - Edición Nº2679

Deportes | 6 abr 2026

Fútbol | Análisis

La estadística invisible que transformó a River en una fortaleza

Más allá de los goles y el buen juego, el ciclo de Eduardo Coudet ostenta un dato demoledor: apenas recibió un gol en cuatro partidos.


Que el River de Eduardo Coudet juega bien es una obviedad que quedó ratificada con la goleada de este domingo ante Belgrano. Sin embargo, los flashes de la ofensiva suelen tapar el cambio más profundo y necesario que metió el "Chacho" en Núñez: el orden defensivo. En apenas cuatro partidos, el equipo pasó de ser un dolor de cabeza a ser un bloque casi inexpugnable.

La estadística es elocuente: River recibió un solo gol en 360 minutos de juego. Y un detalle no menor: ese único tanto fue de penal en el debut contra Huracán. Desde entonces, el arco de Santiago Beltrán se clausuró bajo siete llaves.

El factor "Valla Invicta"

La solvencia defensiva no es casualidad, sino una construcción táctica que ilusiona de cara a la Copa Sudamericana, donde mantener el cero es la llave para avanzar como líder de grupo y evitar los riesgosos playoffs.

El camino del "Muro" de Coudet:

  • vs. Huracán: Triunfo (un gol de penal recibido).

  • vs. Sarmiento: Victoria 2-0 (Valla invicta).

  • vs. Estudiantes de Río Cuarto: Victoria 2-0 (Valla invicta).

  • vs. Belgrano: Goleada (3-0/4-0 según contexto) (Valla invicta).

RESUMEN PARTIDO RIVER-BELGRANO

Comparativa: El salto de calidad tras la era Gallardo

Si comparamos los números fríos con el cierre del segundo ciclo de Marcelo Gallardo, la mejora es drástica. Mientras que en la etapa final del "Muñeco" el promedio de goles concedidos era de uno cada 1,25 partidos (69 goles en 86 juegos), con Coudet esa media se desplomó a un gol cada cuatro encuentros.

Para el DT, la clave no es solo física, sino mental: "Al estar más fresco de la cabeza podés hacer el equipo más corto", explicó el Chacho tras el triunfo ante el Pirata. La estrategia es clara: defenderse con la posesión. Si River tiene la pelota y la hace circular horizontalmente, el rival no tiene herramientas para lastimar.

Santiago Beltrán, el dueño del arco

Gran parte de este presente se explica por el nivel del joven arquero Santiago Beltrán. Si bien ante Belgrano fue un espectador de lujo debido al control total del partido, en los tres encuentros anteriores fue exigido y respondió con solvencia, transmitiendo una seguridad que la defensa central —ahora mucho más ordenada— agradece.

Con este panorama, River no solo asusta por su capacidad de fuego arriba, sino que empieza a hacerse respetar por una solidez que hace mucho no se veía por los pasillos del Monumental. El ciclo Coudet arranca con el pie derecho y el arco en cero.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias