La Argentina acaba de esquivar uno de los golpes financieros más letales de su historia reciente, pero el alivio económico quedó rápidamente opacado por un insólito cortocircuito político. Tras diez años de un tenso y desgastante litigio, el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York en Manhattan anuló la condena que obligaba al Estado nacional a pagar la exorbitante suma de 16.100 millones de dólares a los fondos buitres por la estatización de YPF.
El fallo representa un triunfo judicial gigantesco para el país, pero encierra una ironía que sacudió el tablero: la sentencia estadounidense termina ratificando, en el fondo de la cuestión, que el polémico proceso de expropiación llevado adelante en 2012 por la entonces presidenta Cristina Kirchner y su ministro de Economía, Axel Kicillof, transitó por los carriles de la legalidad.
La noticia fue recibida con euforia en la Casa Rosada. El presidente Javier Milei no tardó en volcarse a sus redes con un escueto pero celebratorio: "Ganamos en el juicio de YPF". Sin embargo, lo que debió ser un mensaje de alivio institucional se transformó rápidamente en un virulento ataque contra los arquitectos de la medida que acaba de ser avalada por la justicia extranjera.
En un encendido discurso, el mandatario libertario se dedicó a fulminar a la oposición:
"Tuvimos que venir a arreglar las cagadas que hizo el inútil, imbécil, incompetente de Kicillof durante el segundo gobierno de la corrupta y presidiaria Cristina Fernández de Kirchner".
Lejos de reconocer el peso de los argumentos legales esgrimidos originalmente por el Estado en 2012, Milei decidió capitalizar el fallo al 100% como un triunfo de su actual política exterior y su alineamiento con Donald Trump, disparando contra sus críticos: "Ah pero los viajes de Milei, ah pero el mameluco. Acá está la gestión".
La decisión del tribunal neoyorquino revoca directamente la escandalosa indemnización que la jueza de primera instancia Loretta Preska había dictado en septiembre de 2023 a favor de los exaccionistas Petersen Energía Inversora y Eton Park Capital Management. Además, anula la orden previa que exigía entregar acciones de YPF para satisfacer parcialmente la condena.
¿Por qué ganó Argentina? Los jueces hicieron valer el argumento histórico de la defensa nacional:
Soberanía legislativa: El tribunal consideró que las demandas de los fondos están prohibidas por la Ley General de Expropiaciones argentina, la cual impide acciones de terceros que "obstaculicen" una expropiación.
Límites a la justicia extranjera: En criollo, el fallo determina que ningún tribunal de Estados Unidos puede pasar por encima de la legislación de nuestro país ni de las decisiones soberanas del Congreso Nacional que habilitaron la recuperación de la petrolera.
Con esta resolución, el caso fue remitido nuevamente al tribunal de distrito para que proceda al cierre, pulverizando así la responsabilidad indemnizatoria que pendía como una espada de Damocles sobre las reservas del Banco Central.