El recuerdo imborrable de la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022 sumó en las últimas horas una cuota de profunda nostalgia y tristeza. Cristina Mariscotti, mundialmente conocida y amada bajo el apodo de la "Abuela Lalala", falleció a los 79 años de edad.
Su imagen festejando en las calles de Liniers junto a un grupo de jóvenes se había convertido en uno de los grandes símbolos de la unión y la alegría popular que inundó al país durante aquel histórico mes de diciembre.
<blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="es" dir="ltr">“Abuela Lalala”<br><br>Porque la reconocida abuela de este video falleció hoy a sus 79 años<br><br> <a href="https://t.co/3ol2HaIqlo">pic.twitter.com/3ol2HaIqlo</a></p>— Tendencias en Argentina (@porqueTTarg) <a href="https://twitter.com/porqueTTarg/status/2035893315191677135?ref_src=twsrc%5Etfw">March 23, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
Si bien la triste noticia comenzó a circular con fuerza en las redes sociales durante las últimas horas, el fallecimiento de Cristina no es reciente.
Las causas: Según trascendió, la querida vecina porteña perdió la vida a principios de este mes de marzo debido a un cuadro severo de insuficiencia cardíaca que no logró superar.
El hermetismo familiar: Atravesados por el dolor de la pérdida, su círculo íntimo había tomado la decisión de mantener el duelo en estricto secreto y privacidad, alejados del ruido mediático. Sin embargo, ante la filtración de la información, la noticia finalmente salió a la luz este lunes, generando una ola de condolencias.
El mito de la "Abuela Lalala" nació casi por casualidad. A partir del segundo partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo (la agónica victoria frente a México), Cristina salió a festejar a la esquina de su casa en Liniers. Allí se cruzó con "Los pibes de Luro", un grupo de amigos que la sumó al festejo cantando "Abuela, la la la la la", al ritmo del clásico Go West de los Pet Shop Boys.
Con el correr de los partidos y las victorias de la "Scaloneta", ese encuentro barrial se transformó en una cábala inquebrantable y en un fenómeno viral sin precedentes. Cada triunfo argentino multiplicaba la cantidad de gente que se acercaba a esa esquina porteña para cantar con ella, convirtiéndola en la abuela de todos los argentinos y en la imagen viviente de los festejos por la llegada de la Tercera Estrella.