La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo nivel de gravedad y el impacto ya sacude a los mercados financieros de todo el mundo. Durante este jueves, los precios del petróleo y el gas natural registraron subas explosivas tras una serie de ataques bélicos cruzados contra infraestructuras energéticas clave.
Esta escalada, que ya lleva más de dos semanas, redujo drásticamente la capacidad de abastecimiento global debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, generando un efecto dominó de pánico financiero que repercute directamente en los costos operativos y logísticos de todo el planeta.
🚨ALERTA🚨
— Healthy Pockets (@healthy_pockets) March 18, 2026
🇮🇷 🇶🇦 Irán acaba de bombardear el mayor centro mundial de gas natural licuado en Qatar.
Qatar Energy confirma “daños significativos”.
El Precio del petróleo sigue subiendo sin techo… esto va para largo familia… pic.twitter.com/o4aGqjAsTF
El encarecimiento de las materias primas se sintió con inusitada fuerza en las primeras horas de cotización de este jueves:
Petróleo Brent: El crudo de referencia para Europa (y parámetro fundamental para los precios de la nafta en Argentina) avanzó un 6,80%, disparándose hasta los 114,69 dólares por barril.
Petróleo WTI: El crudo de referencia en Estados Unidos trepó un 3,29%, ubicándose en 99,49 dólares.
Gas Natural: Su precio se disparó un brutal 24% solo en esta jornada, alcanzando la zona de los 70 euros por megavatio/hora (MWh) en el mercado holandés. Desde el inicio de la guerra, su valor ya se duplicó.
Para tomar dimensión de la crisis, ambos índices de crudo ya acumulan una revalorización superior al 60% en lo que va del año.
Los abruptos repuntes responden a la destrucción material de instalaciones vitales para el suministro mundial en las últimas horas.
En primera instancia, Israel bombardeó el gigantesco yacimiento de gas South Pars en Irán (uno de los mayores del mundo), dañando severamente sus plantas de procesamiento. La respuesta del régimen iraní fue lanzar misiles y drones contra instalaciones en países del Golfo. El objetivo más afectado fue la planta de gas natural licuado (GNL) de Ras Laffan en Qatar —la mayor del mundo y responsable de una quinta parte del suministro global— que sufrió incendios devastadores y se encuentra totalmente paralizada.
El miedo a un desabastecimiento energético prolongado arrastró a los principales recintos bursátiles a números negativos generalizados:
Europa: Las bolsas abrieron con fuertes caídas. Fráncfort bajó un 2,42%, Milán un 2,39%, España (Ibex 35) cedió un 2,14%, Londres un 1,99% y París un 1,73%.
Asia: Tokio registró un fuerte desplome del 2,5%, mientras que Seúl cayó un 1,3% y Hong Kong un 0,2%.