El Gobierno nacional confirmó este martes una decisión que marca un quiebre histórico en la política exterior y sanitaria del país: la Argentina salió formalmente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La medida, que había sido notificada hace exactamente un año, deja a la Argentina fuera de las principales redes de cooperación, financiamiento global y estrategias internacionales para la prevención y el combate de enfermedades.
La confirmación llegó a través de las redes sociales del canciller, Pablo Quirno. En un breve comunicado, el jefe de la diplomacia explicó que el retiro se hace efectivo en conformidad con la Convención de Viena, "al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país" el 17 de marzo de 2025 ante el secretario general de la ONU.
El argumento oficial: Quirno defendió la salida asegurando que a partir de ahora el país seguirá "resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias", promoviendo la cooperación únicamente a través de acuerdos bilaterales y regionales.
El inicio del trámite: Cabe recordar que el anuncio original había sido realizado por el exvocero presidencial, Manuel Adorni, quien en su momento justificó la medida asegurando que no permitirían "que un organismo internacional intervenga en nuestra soberanía, mucho menos en nuestra salud".
Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país.
— Pablo Quirno (@pabloquirno) March 17, 2026
La Argentina comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las…
El retiro de la Argentina genera una fuerte controversia y abre un gran interrogante sobre el futuro de los programas sanitarios locales, especialmente en un contexto de recortes al financiamiento de la salud pública. En términos concretos, la salida implica:
Fin de la cooperación directa: El país queda excluido de la asistencia técnica, logística y financiera que otorga la OMS a sus Estados miembros.
Campañas y medicamentos: Se pierde el acceso a la red de coordinación en campañas internacionales de vacunación, control de epidemias y programas globales diseñados para reducir las brechas de acceso a la salud.
Aislamiento estratégico: Argentina queda apartada de las directrices y estrategias sanitarias de prevención diseñadas por los especialistas de primer nivel que integran el organismo.
Con esta decisión, la administración de Javier Milei imita los pasos trazados por el gobierno de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, quien en enero de 2025 había realizado un trámite similar para desvincularse y desfinanciar a esta oficina dependiente de las Naciones Unidas.
Cuando el Gobierno argentino presentó su solicitud de salida el año pasado, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, había lamentado públicamente la decisión y pedido a la Casa Rosada que "reconsidere" su postura, un pedido que finalmente fue desestimado por el Ejecutivo.