Este 20 de marzo, el ingreso del Sol en Aries marca no solo el cambio de estación (otoño en el hemisferio sur y primavera en el norte), sino el inicio oficial del ciclo zodiacal. Un momento de reseteo energético profundo.
Mientras que el calendario gregoriano marca el inicio del año en enero, para la astrología el verdadero comienzo ocurre ahora. Al tocar el punto 0° de Aries, el Sol inicia un nuevo recorrido por la rueda del zodíaco.
Este evento, conocido como el Equinoccio, representa un equilibrio perfecto entre la luz y la oscuridad, ya que el día y la noche tienen la misma duración.
En el hemisferio sur, recibimos al otoño. Es el tiempo de la cosecha: soltar las hojas que ya no sirven para conservar la energía en las raíces. Es un proceso de introspección activa, donde nos preparamos para proteger lo que realmente importa.
El cambio de estación afectará a los signos de manera diferente según su naturaleza:
El equinoccio es, ante todo, un portal de equilibrio. Independientemente de si las hojas caen o las flores brotan, el zodíaco nos invita a buscar nuestro propio centro.
Dato clave: La energía de este inicio de temporada coincide con un cielo que pide coherencia. Es un tiempo ideal para realizar rituales de limpieza en el hogar, ordenar el espacio de trabajo y, sobre todo, escribir las intenciones que queremos ver crecer en los próximos seis meses.