El sueño de ampliar La Bombonera es una cuenta pendiente que lleva más de medio siglo en Boca Juniors. Sin embargo, las últimas novedades sobre la remodelación del estadio han generado más dudas que certezas.
Lo primero que hay que aclarar es que no existe ninguna información oficial. El club no realizó una presentación formal, sino que filtró a un grupo reducido de periodistas un resumen de once páginas sin membrete ni firma. A partir de ese documento, salen a la luz severas falencias que ponen en jaque la viabilidad de la obra.
El principal problema del supuesto proyecto radica en la gestión de los terrenos del Ferrocarril Roca. Según el documento filtrado, Boca habría pedido autorización a Ferrosur y a la CNRT. El error es insólito:
Ferrosur: Es solo una concesionaria privada de trenes de carga.
CNRT: Es un ente regulador de transporte que fiscaliza seguridad, pero no decide sobre terrenos del Estado.
El verdadero dueño: El organismo que debe autorizar esto es la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
Desde la ADIF fueron tajantes ante la consulta periodística: confirmaron que no hay ningún pedido de Boca y adelantaron que, de haberlo, la viabilidad técnica es nula. "Es imposible. Mucho menos lógico es que se permita una nueva construcción en ese lugar con los códigos actuales", sentenció un funcionario.
El proyecto plantea construir torres de ascensores al lado de las vías y una cuarta bandeja, pero los expertos advierten sobre peligros inminentes:
El peligro del tren: Construir pegado a las vías es un riesgo extremo ante un posible descarrilamiento (solo en febrero hubo dos incidentes en la línea Roca). Las leyes actuales impiden edificar a menos de 24 metros de la traza.
Fallas de ingeniería: El ingeniero civil y asambleísta Gerardo Adaro advirtió que la estructura actual de La Bombonera no soporta un piso más sin sumar nuevas columnas. Hacerlo implicaría invadir terrenos del tren y calles aledañas sin permiso. ¿Qué pasaría si hacen la cuarta bandeja sin esas columnas de soporte? "Se caería. Podría ser una masacre", alertó Adaro.
Del otro lado del estadio, sobre la calle Del Valle Iberlucea, el panorama no es mejor. El proyecto planea levantar un muro de palcos de 45 metros de altura a escasos siete metros de las fachadas de las casas vecinas. Los frentistas ya avisaron que la respuesta inmediata será una catarata de recursos de amparo que paralizarán cualquier intento de obra.
Para esquivar esta compra de terrenos (como propone el Proyecto Esloveno Plus), la dirigencia argumentó que muchas casas están protegidas por un catálogo histórico. Sin embargo, desde la Legislatura porteña desmintieron la gravedad de esta traba: no son 21 propiedades afectadas, sino apenas siete, y el trámite para "descatalogarlas" y permitir la ampliación no demora más de 120 días.
Mientras se anuncia para el futuro una conferencia de prensa de Juan Román Riquelme, la realidad marca que el club está a la espera de permisos que no tiene, exigidos a entidades equivocadas, y con un riesgo estructural latente.