La negociación salarial entre el Ejecutivo municipal y los gremios que representan a los trabajadores municipales atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos meses. Según un informe publicado por NdeN, la oferta inicial del 10% —dividida en dos tramos del 5%— ya generaba preocupación porque quedaría alrededor de 7 puntos por debajo de la inflación acumulada entre octubre de 2025 y mayo de 2026 . Sin embargo, la propuesta oficial terminó siendo aún menor.
En mensajes internos que circularon entre los empleados, las dirigencias sindicales informaron que el Ejecutivo rechazó todas las alternativas planteadas por los gremios: primero un 10% en febrero, luego dos cuotas del 5% entre febrero y marzo. La contraoferta municipal fue un 5% en febrero y otro 5% en abril, pero finalmente la propuesta formal se redujo a un esquema más fragmentado: 5% en febrero, 2,5% en marzo y 2,5% en abril, con una nueva discusión recién en junio.
El malestar se profundizó cuando muchos trabajadores interpretaron que las conducciones sindicales ya tendrían un acuerdo cerrado con el Ejecutivo, pese a que la recomposición quedaría muy por debajo de la inflación proyectada y del deterioro salarial acumulado en los últimos años. Según el mismo informe, desde 2019 los salarios municipales perdieron contra la inflación en todos los años salvo 2025 .
A esto se suma un contexto político sensible: mientras el Ejecutivo impulsa incrementos significativos en las tasas municipales para los vecinos, la oferta salarial para los empleados públicos aparece como insuficiente y desconectada de la realidad económica. Delegados consultados por distintos medios locales describen un clima de “bronca”, “desconfianza” y “sensación de acuerdo anticipado”.
La asamblea de esta tarde será decisiva. Allí se definirá si los trabajadores aceptan el aumento escalonado o si impulsan una contrapropuesta, medidas de fuerza o un rechazo total.


La pregunta que sobrevuela entre los municipales es clara: ¿habrá margen para frenar un acuerdo que muchos consideran ya sellado, o terminarán aceptando un aumento que califican como “miserable” frente a la inflación?