Tardó en llegar, pero Tomás Martín Etcheverry se dio el gran gusto de gritar campeón por primera vez en el circuito ATP. "Es un sueño hecho realidad", dijo el argentino después de un día maratónico que terminó con un triunfo ante el chileno Alejandro Tabilo por 3-6, 7-6 (7-3) y 6-4, para levantar su primer trofeo en el ATP 500 de Río de Janeiro, ni más ni menos.
Fue un domingo extenuante para el platense, que comenzó batallando ante el checo Vit Kopriva, a quien venció por 4-6, 7-6 (7-2) y 7-6 (7-4) en una semifinal que sufrió varias postergaciones, primero por lluvia y después por el calor extremo.
Horas más tarde, salió a jugar la final frente a Tabilo, que comenzó visiblemente más entero y logró sacar una ventaja de 6-3 y 3-1. Pero a falta de piernas, apareció el corazón del Retu, que quebró el saque de su rival, empezó a soltarse y a encontrar su mejor versión, aún con la amenaza de calambres en su cuerpo.
Y luego de tres horas y cuatro minutos (venía de jugar más de dos horas en la semifinal), selló la remontada y se desparramó sobre el polvo de ladrillo de la quadra Guga Kuerten para empezar a disfrutar de su noche más feliz.
"Para mí, es un sueño hecho realidad, estaba deseando mi primer título, trabajé muy duro con mi equipo para lograrlo. Esto es increíble. No lo puedo creer", manifestó en la cancha tras la consagración.
La cuarta fue la vencida para Etcheverry, el nuevo número 33 del ranking mundial, luego de las frustraciones en Santiago y Houston 2023, y Lyon 2024. Además, es el tercer argentino consecutivo que se queda con el trofeo en tierras brasileñas, luego del bicampeonato de Sebastián Báez en 2024 y 2025.