El clima político y social a nivel nacional atraviesa horas de alta tensión, y Necochea no es la excepción. En rechazo a la reforma laboral que recientemente obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro general para este jueves 19 de febrero.
Las centrales obreras denuncian que las medidas propuestas por el Gobierno Nacional significan un marcado retroceso en materia de derechos y condiciones de trabajo. A nivel local, la convocatoria tuvo un fuerte eco y la mayoría de los gremios más importantes ya confirmaron su adhesión al reclamo, resintiendo fuertemente el funcionamiento de la ciudad.
Dependencias Municipales: El Sindicato de Trabajadores Municipales se plegó a la medida. Por lo tanto, no hay atención administrativa en el Palacio Municipal ni en las dependencias comunales. En los hospitales (como el Emilio Ferreyra) solo se mantienen guardias mínimas para urgencias y emergencias.
Recolección de Residuos: El gremio de Camioneros, liderado a nivel nacional por Pablo Moyano, se sumó de lleno a la huelga denunciando que la reforma "no tiene un solo artículo que beneficie a los trabajadores". Como consecuencia, no habrá servicio de recolección de basura esta noche en el distrito.
Usina Popular Cooperativa: El gremio de Luz y Fuerza también apoya el reclamo. Las oficinas de atención al público de la Usina permanecerán cerradas durante toda la jornada.
Educación Pública: Se espera una altísima adhesión en las escuelas. SUTEBA, el gremio mayoritario en la ciudad, se suma al paro reclamando no solo contra la reforma, sino exigiendo un aumento salarial, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y mayor presupuesto para la educación pública.
Pese al fuerte acatamiento general, hay dos rubros clave que mantienen un escenario de incertidumbre sobre el impacto real que tendrán durante este jueves:
Transporte de pasajeros: Aunque a nivel regional la UTA venía debatiendo su postura, el gremio se encuentra atravesado por el dictado de una conciliación obligatoria, lo que en teoría le impediría frenar el servicio de colectivos de manera total sin arriesgarse a sanciones.
Comercios: Si bien el sindicato de Empleados de Comercio avala la medida a nivel nacional, la realidad local es diferente. El alto nivel de precarización laboral y trabajo no registrado en el sector privado necochense hace que muchos empleados no estén sindicalizados o no se les permita adherir a la huelga, por lo que se espera que varios locales abran sus puertas con normalidad.