El impacto Bad Bunny fue inmediato y se sintió lejos de la cancha. Después del show de medio tiempo del Super Bowl, las búsquedas para “aprender español” en Estados Unidos se dispararon hasta un 178%, con picos de más de 63.000 consultas diarias. Lo que empezó como un espectáculo musical terminó convirtiéndose, en cuestión de horas, en un fenómeno cultural con efecto educativo.
Según un estudio de la plataforma global de aprendizaje de idiomas Preply, ese pico de interés podría traducirse en hasta 737.000 nuevos estadounidenses explorando recursos formales para aprender español, un crecimiento estimado del 200% asociado a un único momento cultural.
El interés ya venía en alza antes del partido: en la previa del evento, el tráfico de búsquedas había crecido un 89% por encima de los niveles habituales. Pero tras la actuación, el fenómeno escaló a otro nivel.
“Vimos un aumento del 178% en las búsquedas de ‘aprender español’ después de la presentación, lo que demuestra que los espectadores estaban más que entretenidos: estaban inspirados para aprender y conectarse con el idioma detrás del momento”, explicó Sofia Tavares, directora de marca de Preply.
No fue un fenómeno aislado de una plataforma. Datos de otras apps que enseñan idiomas también reflejaron un aumento en la actividad de usuarios interesados en español tras el show, lo que sugiere que ese “efecto Bad Bunny” se sintió en distintos frentes del aprendizaje lingüístico estadounidense.
Bad Bunny se convirtió en el primer artista hispanohablante en encabezar el espectáculo de medio tiempo del evento deportivo más visto del planeta. Millones de personas escucharon español en prime time, sin traducciones ni concesiones. Para muchos, fue el primer contacto real con el idioma en una vidriera global de ese tamaño. Y la reacción fue tan rápida como elocuente.