La tensión en la Jefatura de Rosario llegó a su punto límite. En un intento desesperado por desactivar el acuartelamiento que dejó a la ciudad sin patrullaje, el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, bajó a hablar con los manifestantes y la negociación se transformó rápidamente en una confrontación.
Continúa la tensión en Rosario
— C5N (@C5N) February 11, 2026
Luis Maldonado, jefe de Policía de la provincia, le pide a los oficiales: "Tenemos que salir a la calle".
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Entre gritos y reclamos, Maldonado intentó jugar su última carta: prometió que "no habrá más pases a disponibilidad" si los móviles volvían a la calle de inmediato. Sin embargo, ante la resistencia de los efectivos y sus familiares, el tono cambió drásticamente.
"Después no hay vuelta atrás, muchachos", les advirtió el jefe de la fuerza, una frase que resonó no como un consejo, sino como un ultimátum sobre las consecuencias legales y laborales que caerán sobre quienes mantengan la medida de fuerza.