martes 10 de febrero de 2026 - Edición Nº2624

Nacionales | 10 feb 2026

Realidad Contrarias

Bad Bunny advierte sobre el "Tussi" pero la desregulación argentina le abre la puerta

Mientras el ídolo boricua usó el Super Bowl para pedir "evitar" la cocaína rosa, el gobierno libertario elimina controles de la ANMAT. Expertos alertan: la libre importación de medicamentos facilita el ingreso de ketamina y precursores para las cocinas de droga.


Por: DataeNe

La contradicción es total. Ante millones de espectadores, Bad Bunny frenó su show en el Super Bowl para lanzar una alerta sanitaria sobre el "Tussi" (mezcla de ketamina y opioides): "Mejor evita". Sin embargo, en Argentina, la política de Federico Sturzenegger va en la dirección opuesta.

La "Motosierra" en la ANMAT: Una zona liberada

El corazón del peligro reside en las recientes medidas que le quitaron poder de policía a la ANMAT. Con la excusa de "bajar el costo argentino" y romper los monopolios de los laboratorios, el Ejecutivo habilitó a las provincias a importar medicamentos directamente desde el exterior sin autorización federal.

¿Qué significa esto en la práctica? Que un gobernador puede traer cargamentos de India o China sin que la ANMAT verifique la calidad ni el destino final de esos compuestos. "Es criminal. Las provincias no tienen estructura para controlar qué entra. Al eliminar la doble validación, crearon un punto ciego por donde no solo entra ibuprofeno barato, sino también ketamina a granel y precursores químicos sin trazabilidad", alertó una fuente de la Confederación Médica Argentina.

Ketamina: De anestésico a insumo narco

El "Tussi" no es cocaína; es, en su gran mayoría, ketamina teñida. Este anestésico es legal para uso veterinario y médico, pero su desvío hacia el mercado ilegal es la base del negocio del narcotráfico sintético.

Hasta hace poco, la importación de estos fármacos requiera inspecciones presenciales en los laboratorios de origen y una hoja de ruta estricta. El Gobierno eliminó la obligatoriedad de esas inspecciones para "agilizar el comercio". Al desregular también la venta de medicamentos —permitiendo su expendio en kioscos y góndolas sin farmacéutico— se rompe el último eslabón de la cadena de custodia. Hoy, el Estado argentino parece más preocupado por la libertad de mercado que por saber quién compra los ingredientes de la droga de moda.

"Menos burocracia, más acceso"... ¿a qué?

Sturzenegger celebró en sus redes que "el papá Estado ya no te dice qué podés comprar", refiriéndose a la Ley 16.463. Sin embargo, en el submundo de las drogas de diseño, esa "libertad" se traduce en facilidad logística.

Mientras Bad Bunny intenta concientizar sobre el riesgo mortal de mezclar sustancias desconocidas, la política sanitaria argentina va a contramano. Al retirar al Estado del control de fronteras sanitarias, se ha extendido una alfombra roja para que los precursores de la "muerte rosa" entren al país bajo la etiqueta de la libre competencia.

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