Si viajar por las rutas argentinas se convirtió en una odisea de baches y desvíos, los números de la macroeconomía explican el porqué. Según el último informe de la Fundación Libertad, al que accedió Agencia Noticias Argentinas, el Estado nacional ha decidido retirarse casi por completo del mantenimiento y la construcción de infraestructura.
El gasto del Estado se ubicó en el 14,5% del PBI, el nivel más bajo de los últimos diez años. La "motosierra" pasó con fuerza: entre 2023 y 2025, el gasto se contrajo 5,1 puntos del producto. Pero el dato que golpea la realidad diaria es dónde se aplicó ese recorte: la obra pública fue la principal víctima.
El informe detalla que la reducción en obra pública explicó una caída del 1,24% del PBI. En términos técnicos, esto implicó llevar la inversión en infraestructura a su "mínima expresión".
La decisión del gobierno de Javier Milei de frenar los proyectos estatales para equilibrar las cuentas tiene su correlato directo en el asfalto: sin fondos para mantenimiento ni nuevas obras, la red vial y la infraestructura básica sufren un deterioro acelerado que el sector privado aún no ha salido a cubrir.
Así de explotadas están las rutas argentinas.
— 𝕮𝖍𝖗𝖎𝖘𝖙𝖎𝖆𝖓 𝕾𝖆𝖓𝖟 (@christiansanzok) January 28, 2026
Este es el empalme de la ruta Nacional 9 con la ruta 193, a 1km del puerto de autos más grande de Argentina
Nada que agregar pic.twitter.com/tUYRRv7Dao
El ajuste cambió la composición de la torta del gasto. La era Milei se centró en recortar todo aquello que no sea "asistencia social directa":
Lo que se cortó: Además de la obra pública, hubo podas masivas en transferencias a provincias y universidades (0,7% del PBI), salarios estatales (0,71%) y subsidios económicos (cayeron del 2% al 1% del PBI, sumando energía y transporte).
Lo que se mantuvo: Las prestaciones sociales (jubilaciones, pensiones, asignaciones) pasaron a representar el 66% del gasto total en 2025 (frente al 54% de 2023).
Curiosamente, la única partida que mostró un crecimiento real fueron las asignaciones familiares y la AUH, con una suba de 0,22 puntos. Las jubilaciones, aunque cayeron levemente (0,13%), se mantienen en niveles históricamente bajos.
El otro gran motor del ajuste fue la quita de subsidios. En 2025, la ayuda estatal para energía cayó al 0,6% del producto, y en transporte se ubicó en un magro 0,3%.