Demián Reidel presentó este lunes su renuncia a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) en medio de sospechas por presuntas irregularidades en contrataciones de servicios de limpieza y prestaciones tecnológicas dentro de la compañía. Su salida genera especial impacto político porque Reidel es un amigo personal y uno de los colaboradores más cercanos al presidente Javier Milei, vínculo que había impulsado su llegada a distintos cargos estratégicos desde el inicio de la gestión.
Reidel, físico y economista, había dejado su rol como asesor presidencial en julio de 2025 para incorporarse al directorio de NA-SA. Su dimisión se produce en paralelo a un proceso de recambio interno que reconfigura la conducción de la empresa en plena etapa de avance del plan oficial de privatizaciones.
El nuevo presidente del directorio será Juan Martín Campos, bioquímico especializado en seguridad nuclear y reactores. La vicepresidencia quedará en manos del ingeniero químico Martín Porro, actual titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Me complace anunciar que en el día de la fecha, debido al traspaso de las acciones de la Secretaría de Energía a la Secretaría de Asuntos Nucleares, celebramos asamblea para designar al nuevo Directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A. el cual tendrá como mandato sostener los… pic.twitter.com/uem8SYH1CO
— Federico Ramos Napoli (@federamosnapoli) February 9, 2026
El directorio se completará con Diego Chaher —figura clave del esquema de transformación de empresas públicas y uno de los funcionarios más cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo—, el ingeniero Diego Garde, especialista en tecnología nuclear formado en el Instituto Balseiro, y Javier Grinspun, designado por la CNEA.
Desde la Secretaría de Asuntos Nucleares, su titular Federico Ramos Napoli oficializó los cambios y destacó que el nuevo directorio tendrá como mandato sostener los estándares de seguridad, avanzar en la incorporación de capital privado y culminar la extensión de vida de Atucha I. También agradeció a las autoridades salientes.
La salida de Reidel, uno de los cuadros libertarios más próximos a Milei, deja abierta la incógnita sobre su futuro dentro del Gobierno. Aunque renunció a su cargo formal, no se descarta que continúe como asesor, rol que ya había desempeñado en los primeros meses de la administración.