En los últimos meses, las redes sociales —especialmente TikTok— se vieron inundadas por una tendencia que oscila entre la curiosidad y el desconcierto: videos de personas caminando en cuatro patas, utilizando colas y orejas, o corriendo por parques imitando el comportamiento animal.
Detrás de estas imágenes virales no hay un solo grupo homogéneo, sino dos subculturas bien diferenciadas que suelen confundirse: los Therians y los Furros (o Furries).
Esta comunidad se define por una cuestión espiritual. Los therians creen que su alma es un "híbrido entre humano y animal" y sienten que, en su interior, son ese animal.
A diferencia de los anteriores, los Furries no creen ser animales. Se trata de un fandom o comunidad de fanáticos de animales antropomórficos (animales con características humanas como hablar, usar ropa o caminar en dos patas).
Lejos de ser una moda pasajera de internet, estas comunidades tienen una fuerte presencia local. En Argentina se organizan "Meets" y "FurMeets", encuentros donde los participantes asisten caracterizados.
El evento más importante es la Argentina Fur Fiesta (ARFF). Su última edición, realizada en agosto de 2024 en el Hotel Abasto, reunió a cerca de 500 participantes, consolidando un mercado de artistas que venden desde dibujos hasta diseños de trajes completos.