La situación de Agostina Páez en Brasil pasó de un problema legal a un drama humano. La abogada argentina, acusada de realizar gestos racistas tras una discusión en un bar de Ipanema, rompió el silencio en redes: "Estoy desesperada, estoy muerta de miedo".
#Brasil Habló la abogada detenida por hacer gestos racistas: “Estoy desesperada y muerta de miedo”, expresó desde las redes sociales.
— Hechos y Derecho (@Hechosanderecho) February 6, 2026
Agostina Páez compartió una publicación, donde denunció que se están vulnerando todos sus derechos. pic.twitter.com/IfbSRNfCdl
Páez lleva más de dos semanas con una tobillera electrónica y prohibición de salida del país. La Justicia brasileña, inflexible con los delitos raciales (penas de 2 a 5 años), cerró la investigación bajo la premisa de que "el racismo no es una broma".
Sin embargo, la defensa asegura que la joven reaccionó a gestos obscenos y acoso por parte de los empleados del local durante una disputa por la cuenta, y no por odio racial.
El miedo de Agostina no es infundado. En los últimos días debió mudarse de urgencia porque tres personas intentaron ingresar a su departamento. "Papi, me quieren matar aquí", le confesó a su padre.
Mientras su abogado presentó un habeas corpus para que pueda seguir el juicio de forma virtual desde Argentina, la joven sigue en un limbo jurídico, costéandose su estadía y monitoreada por GPS, sin saber cuándo podrá volver a casa.