La crisis de la industria textil argentina abrió una grieta impensada en la televisión. El cierre del local de Marixa Balli en Flores y su crítica al ministro de Economía, Luis Caputo (quien admitió que no compra ropa en el país por los precios), fueron la mecha que encendió un violento enfrentamiento con el periodista Esteban Mirol.
El conductor de noticias no tuvo piedad y, a través de mensajes enviados a LAM, destrozó a la empresaria, acusándola de ser parte del problema y no la víctima.
"Marixa":
— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) February 6, 2026
Por el cruce de Marixa Balli con Esteban Mirol en #LAM https://t.co/3ZTYcDQ7Yq pic.twitter.com/npaHJIajFp
Mirol, visiblemente molesto con la postura de Balli, disparó munición gruesa contra el circuito comercial de Flores y La Salada. "Que hable alguien que tenía un quiosco en La Salada, donde no se pagan impuestos y el 90% le compra a talleres clandestinos", lanzó el periodista.
Su argumento se alineó, curiosamente, con la defensa del consumidor frente a los precios exorbitantes:
Desde el programa A la Barbarossa, Balli recogió el guante y negó tener vínculos actuales con La Salada, aunque defendió a los feriantes: "Son todos monotributistas o responsables inscriptos, es gente que labura".
Pero el contraataque no se quedó en lo fiscal. La autora de la "Cachaca" sugirió que la agresividad inusitada de Mirol esconde un despecho personal. "No es mi tipo", soltó Marixa, revelando que en el pasado el periodista la habría invitado a salir tras un encuentro en un restaurante, invitación que ella rechazó.