jueves 05 de febrero de 2026 - Edición Nº2619

Necochea | 5 feb 2026

Casino

Y si en vez de venderle el casino a 3 empresarios ¿Por qué no hacemos una Universidad?

Frenada la subasta por la Justicia, la pregunta resuena con fuerza. Mientras el Municipio insiste en desprenderse del predio a precio vil bajo el slogan de la "única salida", una propuesta estratégica demuestra que el Complejo puede ser el motor de una nueva economía local, imitando el éxito de Tandil y frenando la fuga de cerebros.


El discurso oficial de Nueva Necochea parecía un disco rayado: vender es la única opción, y quien se oponga es parte de la "máquina de impedir". Pero el reciente amparo judicial presentado por la ingeniera Susana Laborde, que obligó a frenar la pelota y exigir transparencia, abrió una grieta por donde se coló una idea superadora que el Ejecutivo prefiere ignorar.

¿Y si el destino de las tierras más valiosas de la ciudad no fuera un negocio inmobiliario privado para unos pocos, sino un polo de desarrollo público para todos?

La Universidad Fluvio-Marítima: Una deuda estratégica

La propuesta, reimpulsada por el ex constituyente Mario Dahul, expone la falta de visión estratégica de la gestión actual. Necochea tiene el puerto de aguas profundas más importante del país y es la puerta a 1.300 kilómetros de litoral marítimo bonaerense. Sin embargo, no formamos a nuestra gente para aprovecharlo.

El proyecto de instalar la primera Universidad Fluvio-Marítima del país en el esqueleto del Casino no es un sueño romántico; es una necesidad industrial. Se trata de convertir ese gigante dormido en una usina de ingenieros navales, biólogos y técnicos portuarios, reteniendo el talento local que hoy debe emigrar para estudiar.

El espejo de Tandil: Llenar la ciudad en invierno

El argumento más contundente de Dahul destruye la lógica del "desarrollo inmobiliario" tradicional. Necochea ya tiene hoteles y departamentos que pasan nueve meses al año vacíos. Construir más torres de lujo no soluciona el invierno desolado.

En cambio, mirar el "Modelo Tandil" ofrece otra perspectiva. La ciudad serrana apostó por la vida universitaria y hoy cosecha los frutos con un boom tecnológico y empresas como Globant. Una universidad en la playa traería miles de estudiantes viviendo, consumiendo y alquilando durante todo el año, rompiendo la estacionalidad que ahoga al comercio local.

Negocio vs. Soberanía

La insistencia en la venta rápida, muchas veces a precios irrisorios, contrasta con esta visión de soberanía. La Asamblea Popular por la Soberanía de Puerto Quequén y otros actores sociales vienen advirtiendo que el discurso de la "Necochea del No" es una trampa semántica: oponerse a regalar el patrimonio no es negar el progreso, es exigir un progreso inteligente.

La pregunta del título no es retórica, es política. Tenemos la infraestructura, tenemos el puerto y tenemos la necesidad. Lo único que falta es un gobierno que deje de ver al Casino como un "problema a liquidar" y empiece a verlo como la oportunidad histórica de cambiar la matriz productiva de la ciudad para siempre.

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