La medida, instrumentada a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 73/2026, busca agilizar los recursos para combatir el fuego y asistir a las poblaciones afectadas.
El decreto abarca a cuatro provincias que hoy enfrentan una situación crítica debido a la sequía y los fuertes vientos:
Chubut
Río Negro
Neuquén
La Pampa
Además de la emergencia, el texto declara a los territorios comprometidos como "zona de desastre", en el marco de la Ley 27.287 de Gestión Integral del Riesgo y Protección Civil.
La norma encomienda a la Agencia Federal de Emergencias (dependiente del Ministerio de Seguridad) la coordinación centralizada de todas las operaciones. Los ejes de acción son:
Combate: Presupresión y lucha activa contra los focos ígneos.
Asistencia: Apoyo inmediato a la población y a los municipios afectados.
Restauración: Planes para la recomposición social, productiva y ambiental de las zonas arrasadas.