Lo que debería haber sido una tarde de paseo y juego en el centro turístico de Necochea se transformó en un episodio de angustia para una familia local. Fabián Torres, un joven con discapacidad intelectual conocido por los comerciantes de la zona, fue demorado por efectivos de la Policía Bonaerense que integran el Operativo Sol a Sol en la transitada Peatonal 83.
El motivo de la intervención policial fue que Fabián portaba una pistola de juguete. Si bien la seguridad en espacios concurridos es una prioridad, el caso reabrió el debate sobre la capacidad de los agentes para identificar amenazas reales y tratar con personas en situación de vulnerabilidad.
Tras reencontrarse con su hijo en la Comisaría 3era, la madre de Fabián utilizó sus redes sociales para visibilizar lo ocurrido y presentar a su hijo ante la comunidad y las fuerzas de seguridad.
"A Fabián se le nota que es una persona particular y el arma que llevaba era de juguete. Comerciantes de la zona me avisaron de inmediato porque nos conocen. ¿Realmente era para tanto? Fabián se asustó y se angustió mucho", expresó en un fragmento de su descargo en Facebook.
Aunque la madre destacó que el trato recibido dentro de la seccional policial fue respetuoso, centró su crítica en los agentes de calle y en la necesidad de que estén preparados para situaciones que involucren neurodiversidad. "Por favor, cuiden a este tipo de personas, no los asusten. A ustedes los preparan para cosas diferentes", sentenció.
El incidente en la 83 pone bajo la lupa los criterios de intervención del Operativo Sol a Sol. En contextos de alta afluencia turística, la presión por mantener el orden a veces choca con la falta de herramientas para el discernimiento básico.
Identificación de amenazas: La capacidad de distinguir un juguete de plástico de un arma real a corta distancia.
Protocolos de discapacidad: El manejo de la comunicación con personas con discapacidad intelectual para evitar la victimización y el trauma.
Vínculo comunitario: El rol de los comerciantes locales, quienes actuaron como el primer nexo de aviso a la familia, demostrando que la identidad de Fabián era conocida en el sector.
Afortunadamente, tras el susto inicial y el paso por la comisaría, el joven pudo regresar a su hogar. Según su familia, Fabián es una persona "sumamente cariñosa" que logra comprender lo que se le comunica si se le habla de forma adecuada. Sin embargo, el impacto emocional de verse rodeado y trasladado por la fuerza pública dejó una huella de temor que la familia intenta mitigar.