Luego de años de gestiones inconclusas y licitaciones que no llegaron a buen puerto, el 2026 se perfila como un año clave para la recuperación del Puente Dardo Rocha, una de las infraestructuras viales más importantes que conectan Necochea y Quequén.
La Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires trabaja en un nuevo llamado a licitación que permitiría, finalmente, avanzar con una obra largamente reclamada por vecinos, automovilistas y peatones.
El proceso para reparar el Puente Dardo Rocha no es nuevo. A lo largo de los últimos años se sucedieron distintos llamados administrativos que, por diversos motivos —principalmente económicos—, no lograron concretarse:
2021: se realizaron dos llamados a licitación que no prosperaron.
2023: hubo un tercer intento de adjudicación, también frustrado.
Verano de 2026: el escenario cambia tras la aprobación de la Ley de Financiamiento, que garantiza los recursos necesarios para respaldar la obra.
El contexto inflacionario y las dificultades presupuestarias fueron factores determinantes en los fracasos anteriores. Sin embargo, la nueva normativa provincial abre una ventana concreta para destrabar el proyecto.
El pliego técnico elaborado por Vialidad Provincial prevé una intervención integral sobre el puente, cuya estructura presenta signos evidentes de deterioro. El objetivo central es mejorar la seguridad vial, peatonal y la circulación diaria entre ambas ciudades.
Entre las principales obras proyectadas se destacan:
Seguridad peatonal: reparación total de barandas y pasarelas, actualmente en estado crítico y con riesgos para quienes cruzan a pie.
Pavimentación: construcción de una nueva calzada, destinada a optimizar el tránsito vehicular y eliminar los baches que se repiten con frecuencia.
Iluminación: instalación de nuevas luminarias LED de 240 watts, para corregir el importante déficit lumínico actual. Hoy, el puente cuenta solo con una fila de columnas del lado que circula hacia Quequén, lo que genera zonas de escasa visibilidad.
Un dato no menor es que Necochea es sede de la Zona XII de Vialidad Provincial. Esta cercanía operativa permitiría un seguimiento más cercano de los trabajos, facilitando las tareas de control, inspección y cumplimiento de los plazos una vez que la obra sea adjudicada.