El histórico acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) abre un nuevo horizonte de oportunidades laborales y comerciales para la Argentina, con un impacto que, tras 25 años de gestación, permitirá el acceso a un mercado de 500 millones de consumidores.
El especialista en comercio internacional Carlos Alejandro Nahas —quien fuera Secretario General de la Comisión Nacional de Comercio Exterior y es experto en derecho de la integración— destacó que, si bien el proceso llevará cerca de 15 años, ya existen sectores definidos para que los jóvenes argentinos "vendan sus servicios y ganen en euros".
Para quienes planean su futuro académico, recomendó volcarse a las industrias basadas en el conocimiento, donde la Argentina posee una ventaja competitiva por talento y huso horario:
El acuerdo no solo implica una baja de aranceles del 90%, sino también una exigencia mayor en estándares de calidad y trazabilidad. "Europa le da una importancia mayúscula a si los productos son genéticamente modificados", explicó Nahas.
Finalmente, subrayó el interés de la Unión Industrial Argentina (UIA) por este acuerdo. El objetivo ya no es enviar únicamente materias primas, sino posicionar manufacturas de origen industrial con el sello de calidad exigido por el Viejo Continente.