Las divisiones inferiores de River Plate volvieron a poner el nombre del club en lo más alto del fútbol formativo mundial al consagrarse campeones de la Messi Cup en Estados Unidos.
El equipo de Núñez mostró autoridad frente al conjunto español en el partido decisivo. La gran figura de la jornada fue Bruno Cabral, autor de los dos goles que le dieron el título a River. Su contundencia y personalidad fueron claves para que el equipo controlara el desarrollo del juego y celebrara la victoria con solvencia.
Lo más destacado de la consagración no fue solo la final, sino el nivel de los rivales que River debió superar para alzar el trofeo. El equipo dejó en el camino a varias de las academias más prestigiosas del mundo:
Barcelona 🇪🇸
Manchester City 🏴
Inter de Milán 🇮🇹
Chelsea 🏴
A lo largo de la competencia, el conjunto argentino mantuvo una línea futbolística clara:
Buen trato de pelota y presión intensa.
Personalidad para afrontar partidos de alta exigencia táctica y anímica.
Protagonismo constante frente a potencias europeas.
Desde la institución de Núñez expresaron un profundo orgullo por el logro, destacando que este título respalda un proyecto histórico de formación que sigue proyectando talentos hacia el primer equipo y el fútbol mundial.