La tecnología volvió a correrle la línea a las instituciones y a la Justicia. Dos adolescentes de 15 años del Colegio Modelo Lomas fueron imputados tras ser acusados de utilizar inteligencia artificial para trucar fotos de sus compañeras de curso, generar contenido explícito sin su consentimiento y comercializarlo en sitios para adultos. El escándalo no solo expone los abismos del ciberdelito en los colegios privados, sino que estrena en la práctica el impacto del nuevo Régimen Penal Juvenil.
"Había una logística perversa" Alumnas del Colegio Modelo de Lomas de Zamora denunciaron que cuatro menores intervinieron con IA fotos de sus compañeras para venderlas en otros colegios y en páginas porno.
— Corta (@somoscorta) October 7, 2026
El entramado salió a la luz por una interna que quebró el pacto de silencio entre los implicados. Un integrante de la banda intentó extorsionar a sus cómplices exigiendo dinero para no delatarlos. Ante la negativa a pagar el rescate, las imágenes comenzaron a circular en la red escolar hasta llegar a los ojos de los padres de las víctimas, desencadenando una ola de denuncias formales en los tribunales de Lomas de Zamora.
La Fiscalía N.º 6 de Responsabilidad Penal Juvenil ya tiene identificadas a 45 alumnas damnificadas y logró aislar las herramientas digitales utilizadas para la manipulación. El peritaje de los teléfonos celulares determinará la ruta del dinero y el alcance real del material. En los pasillos de la fiscalía se descuenta que la nómina de imputados volverá a ampliarse a medida que la prueba informática revele la escala completa de la operación.
El caso marca un hito incómodo para la dirigencia y el sistema judicial bonaerense. Los imputados ya comparecieron ante los fiscales amparados en el nuevo marco penal para menores. Mientras el colegio busca contener el impacto reputacional, la causa avanza sobre un terreno donde el vacío regulatorio y el uso de herramientas digitales avanzadas vuelven a poner en jaque las capacidades de control del Estado.